¿Estaremos formando personas capaces de analizar aspectos de la vida diaria que los lleve a un mejor desempeño, o a buscar respuestas a un problema dado, o que sólo se dediquen a repetir lo que escuchamos o lo que leímos o lo que vimos?, ¡Por fin!, ¡Qué queremos formar o qué estamos formando?  

 

Esta es una historia repetida en nuestras vidas y de nosotros depende resolver o empeorar; aquí se los dejo y ojalá podamos llegar a una solución que nos lleve, como dirían muchos, a un camino mejor.

 

Un estudiante de secundaria:

En la clase de Matemáticas estuvimos viendo la suma de fracciones y nos pusieron varios ejemplos sobre este tema, me gustó mucho ya que entendí a mi maestro, además de que me gustan las ciencias exactas.

Uno de los ejercicios que se nos presentó, lo resolvimos de la siguiente forma fue:

 

3       +    2  =  3x5 +2x4 = 15 + 8 = 23

4             5          4x5             20        20

 

¡Qué bien!, resolví mi ejercicio gracias a lo que aprendí en la escuela. Ahora haré mi última parte de la tarea que nos dejaron para mañana.

 

-         No es ciencia ficción lo que les iré contando, sino es lo que le sucedió a un estudiante de primer año de secundaria-

 Ejercicio de tarea:

5/8 + 1/4 = 8 + 20   =    28

32                        32

ya terminé, pero el resultado al que llegué, no es igual al que viene en la respuestas. ¡Ah!, es que me equivoqué ya que puedo simplificar 28   =  7    ¡Bravo!

                                                                                                                                                                                       32       8

-         Queridos lectores, padres de familia, ¿será esto correcto?, ¿qué le sucedió al estudiante?, ¿por qué no llegó rápidamente al resultado más simplificado?, ¿faltó algo?, ¡Ah!:

Si hubiese sacado el denominador común (número que es divisible por cada uno de los denominadores de las fracciones y que a su vez es mínimo común múltiplo) que en este caso es el 8 y realizar el procedimiento: denominador común dividido por denominador; multiplicado por numerador, entonces hubiera llegado al resultado más simplificado y correcto en este caso, porque el primero no es incorrecto, pero se observa falta de conocimiento en la resolución de este tipo de problemas.

 

Si hacemos una reflexión y buscamos puntos semejantes a lo anterior, en nuestras vidas diarias, nos damos cuenta que no se explica correctamente la suma y resta de fracciones.

 

Al no utilizar el mismo procedimiento a la hora de sacar el denominador común, no es bueno comunicar que se multiplican y se continua como anteriormente se expone, puesto que si tenemos el ejemplo de que sean denominadores donde no haya un número divisible entre ellos (7 y 3), se multiplican y el producto de éstos es el denominador común, pero ¡aquí está lo malo! si vamos a otro ejemplo donde encontramos tres o más denominadores (3, 6 y 8) y ninguno de ellos es divisible por todos, entonces multiplicamos y lo buscado será el producto de 3x6x8= 144, pero …, ¿éste será el mínimo común múltiplo? ¿Será el denominador común más exacto? ¿Sucede otra situación en el alumno que no lo deje avanzar?

 

Observemos un ejercicio donde sucede lo anterior:

         2 +1 + 5  = 2x6+1x3+1x8+5x6+2x8+5x3 = 12+3+8+30+16+15 =    84

         3   6     8                     3x6x8                                    144                    144

¿Qué sucede?

El estudiante trato de multiplicar cruzado hasta agotar las combinaciones posibles y colocó como denominador común el producto de los tres denominadores. Al llegar a la fracción resultante todo parece ir bien, pero la situación es cuando se encuentra con que es incorrecto lo que obtuvo ya que aunque había aprendido ese procedimiento y daba resultado en suma o resta de dos fracciones, ahora al tener tres o más ya entraba en una contradicción, lo cual radica en que es muy anti-pedagógico y anti-metodológico que un maestro enseñe el método de multiplicar cruzado… antes que el básico porque los maestros no estamos para enseñar las Matemáticas con atajos no demostrados sino para guiar y dotar de conocimientos básicos a los alumnos y motivar su aprendizaje logrando un desarrollo del pensamiento crítico para que ellos mismos sean capaces de encontrar la respuesta utilizando el método que más fácil le sea y que realmente resuelva el ejercicio, el problema. Cuando es capaz de hacer esto desarrolla habilidades en el aprendizaje ya que puede percatarse por si mismo que lo que a veces nos resuelve un problema otras veces es incorrecto utilizar, pero nunca o casi nunca se quedaran sin poder resolverlo, siempre y cuando tengan previamente un conocimiento de cómo solucionar una Suma o Resta de Fracciones.

 

Entonces, ¿qué debemos hacer?

¿Cuidar mucho la Educación, la preparación de los docentes?

Y como padres de familia, ¿cuidar y velar la forma en que se les presenta a nuestros hijos los contenidos a estudiar?

Saquemos conclusiones de lo que vivimos a diario, tratemos de resolver el futuro de nuestros hijos, de nuestro país.

 

Juntos lograremos mejorar…

 

 

 

Leidy Hernández Mesa

Licenciada en Educación Especialidad Matemática – Computación

e-mail: leidyhm@yahoo.es